1. El tipo de proyecto
No es lo mismo una página única muy directa, pensada para captar rápido, que una web con varias secciones que construye marca a largo plazo, o una tienda con catálogo y pagos.
No te voy a poner un número aquí que luego no se cumpla. Te explico exactamente de qué depende el precio, para que cuando hablemos entiendas por qué cuesta lo que cuesta.
El precio de una web en Cádiz depende de cuatro cosas: el tipo de proyecto, las funciones que necesites, si tienes ya los contenidos y cuánta competencia hay en tu sector. Por eso no hay una tarifa única. Tras una llamada de diez minutos recibes un presupuesto cerrado por escrito, sin compromiso y sin que el precio se mueva después.
Sé que buscabas un número y que esto puede sonar a evasiva, así que te explico por qué no lo pongo.
Una landing de una página para un negocio que ya tiene sus textos y sus fotos, y una web con reservas, panel de control y posicionamiento en cuatro municipios, no pueden costar lo mismo. Si pusiera un «desde X €», o me quedaría corto contigo o te asustaría sin motivo. Ninguna de las dos cosas me sirve.
Lo que sí puedo darte es total transparencia sobre qué mueve el precio. Con esto, cuando hablemos vas a saber tan bien como yo por dónde va a ir tu presupuesto.
No es lo mismo una página única muy directa, pensada para captar rápido, que una web con varias secciones que construye marca a largo plazo, o una tienda con catálogo y pagos.
Reservas automáticas, panel de control, chatbot, multiidioma o tienda. Cada pieza suma trabajo. Solo se cobra lo que de verdad vas a usar.
Si ya tienes textos y fotos profesionales, el proyecto va más rápido. Si hay que redactarlo todo desde cero, lleva más horas.
Posicionar una peluquería en San Fernando no cuesta el mismo esfuerzo que un despacho en Jerez, donde hay veinte competidores peleando por lo mismo.
Estas son las piezas que se pueden montar. En la llamada vemos cuáles te hacen falta de verdad y cuáles no, porque pagar por algo que no vas a usar no le sirve a nadie:
El cliente reserva desde la web a cualquier hora y tú confirmas con un clic. Ideal si trabajas con cita previa.
Un panel propio para que añadas, edites o elimines tú mismo servicios, precios, fotos y textos. Sin tocar código ni depender de nadie.
Responde las dudas frecuentes a cualquier hora y filtra a los clientes antes de que te llamen.
Un botón que lleva al cliente a dejar la reseña en treinta segundos. Es lo que más mueve tu posición en el mapa.
Necesario si trabajas con clientela turística, sobre todo en Chiclana, El Puerto o Conil.
Catálogo de productos, pagos con tarjeta y gestión de pedidos si quieres vender directamente.
Esta es la pieza que más me piden y de la que menos se habla. La mayoría de agencias entregan una web que solo pueden tocar ellas. ¿Que quieres cambiar un precio, subir una foto nueva o quitar un servicio? Escribes, esperas y a veces pagas.
Con el dashboard eso se acaba. Entras con tu usuario desde el móvil o el ordenador y gestionas tú:
Está pensado para alguien que no es informático: si sabes rellenar un formulario, sabes usarlo. Y si prefieres no tocar nada y que lo lleve yo, también vale — está incluido en el mantenimiento.
Me cuentas qué hace tu negocio, qué necesitas y qué tienes ya. Te doy una horquilla en esa misma llamada.
Recibes por escrito el precio cerrado, qué incluye exactamente y los plazos. Sin letra pequeña.
Lo que firmas es lo que pagas. Si a mitad del proyecto surge algo, se habla antes, nunca aparece en la factura.
Certificado SSL, cabeceras de seguridad y protección contra spam en los formularios.
Compresión, caché e imágenes optimizadas. Google penaliza las webs lentas y los clientes se van.
Datos estructurados de negocio local, coordenadas y estructura pensada para búsquedas de Cádiz.
Dominio a tu nombre. Si un día quieres irte, te llevas todo sin pedir permiso.
Porque poner un número suelto engañaría a la mitad de la gente. Una landing sencilla para un negocio que ya tiene textos y fotos, y una web con reservas, dashboard y posicionamiento en varios municipios, no pueden costar lo mismo. Prefiero darte el precio real de tu caso en una llamada de diez minutos que ponerte un «desde» que luego no se cumple.
En la primera llamada, que dura unos diez minutos. Con lo que me cuentes te doy una horquilla ahí mismo, y en 24 horas recibes la propuesta por escrito con el precio cerrado y todo lo que incluye. A partir de ahí ese precio no se mueve.
Sí. Cubre el alojamiento, el dominio, el certificado de seguridad, las copias de seguridad, las actualizaciones y el soporte cuando necesitas cambiar algo. El importe depende del tamaño de la web y de si lleva funciones como reservas o dashboard.
Sí. Lo habitual es la mitad al empezar y la mitad al entregar. Si necesitas repartirlo en más plazos, se puede hablar.
La web es tuya y te la puedes llevar. Lo que dejarías de tener es el alojamiento, el soporte y el mantenimiento, así que tendrías que contratarlos por otro lado.
Los textos los redacto yo a partir de lo que me cuentes en la reunión inicial, sin coste extra. Las fotos profesionales no están incluidas, pero se puede trabajar con fotos tuyas o con banco de imágenes.
No hay permanencia en la cuota mensual. Puedes darte de baja cuando quieras avisando con un mes.
Diez minutos de llamada y te doy una horquilla ahí mismo. En 24 horas tienes la propuesta por escrito con el precio cerrado.